Creemos que conocemos el rumbo de nuestra vida pero por ejemplo, nunca nos hemos fijado demasiado en las reacciones de nuestra propia piel.
Una mujer ha conocido a otra llamada Ester, y reflexionando crea una humorística y ácida regresión de intempestivas tormentas románticas.
El fragmento simula en apariencia una cavilación cotidiana y sin complicadas estructuras narrativas, pero sutilmente encubre entre líneas aspectos tan jocosos como la incomunicación creada por las barreras generacionales entre padres e hijos, la desmitificación de la homosexualidad y de la lucha de sexos...
(continúa en la sinópsis) |